miércoles, 23 de febrero de 2011

jueves, 3 de febrero de 2011

CONFERENCIA MAGISTRAL DE ANTONIO VILLARAIGOSA



El 27 de noviembre de 2009 en la ciudad de Guadalajara, Jalisco se celebró la conferencia magistral de Antonio Villaraigosa, alcalde de la ciudad de Los Ángeles, California. Este acto fue dentró del marco de la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar de la Universidad de Guadalajara. Villaraigosa es el primer alcalde de origen latino en Los Ángeles.




A continuación presentamos la transcripción de dicha conferencia.








RETOS ACTUALES DE LA RELACIÓN ENTRE ESTADOS UNIDOS Y MÉXICO
(Ponencia no titulada por parte de su conferencista)

La ciudad de Los Ángeles, es simple y llanamente inconcebible sin su relación con México, ciertamente tenemos en casa algunos que lo niegan. Tenemos personas que prefieren imaginar que la historia de California empieza con la fiebre del oro, yo creo que incluso les costaría creer que Los Ángeles fue producto de la Inmaculada Concepción. Ante esos negadores de la Historia, yo siempre acostumbro informarles la siguiente noticia: nuestros padres fueron mexicanos.
En 1781, curentaycuatro pobladores de Sinaloa llegaron a un sitio apacible a beber de las frescas aguas de un rio de esperanza y decidieron que era un buen lugar para esculpir una nueva vida. Hoy en día, el pueblo de Los Ángeles sirve como hogar para la población más grande de origen mexicano fuera del antiguo Valle de México.



Estados Unidos (EUA) no podía seguir distrayéndose mientras su vecino, socio y amigo México está batallando con un conflicto que le corresponde a los dos, ignorando todas las lecciones que ha dado la Historia, nuestra política continua naufragando al otro lado del mundo en las montañas de Afganistán mientras se libra una guerra de drogas a lo largo de nuestra frontera Sur. Tan sólo el año pasado murieron más mexicanos en esta guerra que el número total de bajas en combate que sumó EUA en Irak desde la invasión del año 2003. Tanto la economía mexicana como la americana han sido afectadas por la avaricia de Wall Street y además comprendemos que los temblores en EUA provocan terremotos más anchos en México, nuestra crisis engendra nuestra calamidad. El PIB mexicano el mes de junio había descendido un dramático 9.7 %.

Como alcalde de la comunidad mexicana más grande en EUA quiero decir: ha llegado la hora de volver a poner en primera fila como tema urgente de interés nacional.
Todo ello que comienza con los líderes políticos mexicanos y americanos, debemos de dejar de ser tan amables, tenemos que ser groseros, más fuertes para fortalecer la relación entre México y EUA.



En un tiempo cuando tantos políticos hablan de muros, con un país que hemos compartido una frontera por cientos de años y de poseer un territorio que antes le pertenecía, es ridículo hablar de muros y no hablar de puentes de la oportunidad de tener una frontera con México, lo que viene con esa oportunidad, la riqueza que tenemos en ambos lados de la frontera. Tenemos que encabezar la acusación contra el proteccionismo, los hechos ahí están. Todo incremento comercial entre EUA y México generalmente resulta en una situación de doble triunfo para personas de ambos lados de la frontera. Hoy somos mercado para el 90% de las exportaciones mexicanas, mientras tanto, los EUA somos fuente del 60% de las importaciones mexicanas. Pero tenemos que lograr que el pueblo estadunidense lo entienda: nosotros perdemos si flaquea nuestro principal cliente. Más que eso, tenemos que apuntalar el tema de la inversión directa, la más demandante políticamente, argumentando en favor de una integración más profunda a través del TLC en una más amplia comunidad norteamericana con estrategias comunes dirigidas así a los retos continentales del crimen, la migración y el terrorismo. Tal como hizo la Unión Europea con España, Portugal y Grecia, así nosotros también deberíamos invertir directamente y a largo plazo en México. Sabemos que nada de eso es posible si persisten las condiciones de la guerra contra el narcotráfico en México. Desafortunadamente hasta hora los aseadores de la política estadunidense han tenido una mirada estrecha en cuanto podríamos frenar la violencia que se desborda por la frontera. Créanme, se va a necesitar mucho más que dos helicópteros. La verdad es que los cárteles mexicanos del narcotráfico ya dominan al mercado de las drogas al mayoreo en EUA. Ellos obtienen el 70% de su ingreso con tan sólo la importación que hacen al Norte de marihuana



Una vez por todas aceptamos otra dura verdad: nosotros en EUA somos quienes estamos enriqueciendo a los cárteles. Para citar al Presidente Obama “la guerra contra el narco en EUA ha sido un fracaso total, es tiempo de preguntarnos de qué manera podremos reescribir la ecuación económica”.
En mi estado natal nuestro sistema carcelario se ha hinchado con una gran población de reos, no hay ningún estado y pocos países que encarcelan a tantas personas, uno de cada cinco cumplen condenas por crímenes relacionados con drogas. Con el estado de California en quiebra quizá sea hora de asumir el reto político y preguntarnos si acaso no habrá otra alternativa más inteligente que la pura prohibición, por lo menos debemos asumir la responsabilidad por el hecho de que son nuestras políticas que han formado a los cárteles. Según nuestro propio buró norteamericano de alcohol, tabaco y armas de fuego el 90% de las armas utilizadas en México por los cárteles en contra de los propios mexicanos provienen de EUA. Ahora bien, con toda claridad se trata de un problema complejo que requiere un paquete comprensivo de soluciones, pero yo les puedo decir por donde podemos comenzar: podemos comenzar por volver a poner en vigencia la prohibición federal de todas las armas de asalto estilo militar; este tipo de armamento representa un claro y presente peligro para las ciudades estadunidenses y para México. Ya que estamos en ello, necesitamos trazar una real arena durante el año 2010. Ya no podemos aceptar un “no” como respuesta a una reforma migratoria comprensiva, que este año marque la posibilidad de sacar a esos 12 millones de hombres y mujeres de la sombra.



Mi abuelito llegó a Los Ángeles en 1903 siendo un niño que venía de León, Guanajuato. Tenía poco dinero y poco inglés, pero llegó a Los Ángeles absolutamente enriquecido con la necia creencia mexicana en el valor de trabajo. Pero eso ha sido desde siempre la historia de Los Ángeles. A lado de mis abuelos vivían inmigrantes que venían con un sueño, había familias que huían de la pobreza en busca de la clase media. Había familias que venían del medio Oriente, atravesaban océanos y desiertos, venían de los campos, había de todas las culturas, y homosexuales y heterosexuales, jóvenes y viejos, choferes y maestros. Tal como los que llegaron este año, haciéndonos cada vez más fuertes y recordándonos que el sueño estadunidense es real.
Luego de doscientos treinta años de fortaleza, la comunidad mexicana-americana finalmente alcanza su madures en los EUA y con esa confianza y mayoría de edad tiene una nueva responsabilidad.



Mucha gente ha celebrado que soy el primer alcalde de origen mexicano, y yo he dicho no están importante, lo importante es que muchos me van a seguir, y el papel del primero es abrirle las puertas de oportunidad a los demás, la responsabilidad de recordar quiénes somos y de dónde venimos, encarnar el espíritu inmigrante.



Yo no puedo hablar muy bien el español, pero nunca he dejado de defender al inmigrante, al pobre, a la gente que viene a los EUA ya sea mexicana, sea rusa o de cualquier otro país. He sabido que tengo una responsabilidad de defender a los inmigrantes y de siempre recordar a este gran país, que EUA es un gran país no por su protección, no por cerrar las fronteras, EUA es el país de sueños porque hemos invitado a los inmigrantes y ellos han construido mucho a nuestro país y le han dado vida, y realizan la noción del poeta de dormir menos para soñar más, y de forjar una nueva relación con la tierra de nuestros abuelos, una asociación basada en el respeto, la historia común y el destino compartido.

Muchas gracias,


sábado, 9 de octubre de 2010

La emigración en Arandas en los 30's

En la región conocida como los Altos de Jalisco se localiza el municipio de Arandas. Al igual que el resto de los poblados de esta región, comparte un fuerte fervor religioso y dedicación al trabajo. Además de una tradición de migración hacia los Estados Unidos desde principios del siglo XX, y que en el caso de los alteños se acentuó debido a la Guerra Cristera.
Entre 1931 y 1932 Paul Taylor realizó entrevistas e investigación documental sobre la migración de arandenses hacia los Estados Unidos. Entre las causas de este fenómeno en Arandas, Taylor explica: “Así como la presión poblacional sobre la tierra continuamente subdividida ha dado como resultado la emigración, el desorden político y las luchas religiosas también han provocado que gran cantidad de gente abandone Arandas en forma permanente.”
El papel de las remesas jugó un papel importante desde esa época, permitiendo un mayor poder adquisitivo entre los pobladores más pobres de la comunidad, permitiendo elevar sus estándares, y a la vez fortalecer un mercado de bienes americanos y mexicanos.
Rumbo al Norte. Vagón con braceros que
se dirigen a trabajar en Californa.
Dorothea Lange
Al igual que en otras ciudades y comunidades mexicanas, la conexión ferroviaria que iba de la Ciudad de México a El Paso permitió una emigración más rápida hacia el otro país.
Vale la pena señalar las diferencias de salario entre quienes trabajaban en Arandas y quienes se iban  trabajar a Estados Unidos, los primeros recibían 25 centavos y 3 1/2 kg de maíz por una jornada de sol a sol, mientras que, por ejemplo en Kansas, se les pagaban 1.25 dólares por 10 horas de trabajo al día. Ello hizo que se volviera atractiva la idea de "irse al norte".

Si bien, las condiciones de guerra y posguerra en EUA impulsaron la emigración en Arandas entre 1917 y 1920, la revolución cristera ocurrida entre 1926 y 1929, y que ocurrió de manera más incisiva en la región de los Altos de Jalisco, impulsó la emigración de arandenses, no sólo hacia los Estados Unidos, sino que también hacia otras ciudades donde no había guerra. Y además de quienes emigraron, se previno a los migrantes que ya estaban en EUA para que no regresaran, por seguridad personal y por el gran beneficio que las remesas significaban en ese momento.

Entre las principales causas de emigración de los arandenses se encontraban:
  • Escasez de empleos
  • Diferencia de salarios entre México y Estados Unidos
  • Aventurar en Estados Unidos
  • Demanda de jornaleros en Estados Unidos

En las palabras de un obrero analfabeta que no pudo emigrar y fue entrevistado por Taylor: “El peor trabajo en Estados Unidos es mejor que el más bueno aquí”.

Fuente:
Taylor, P. (1991). Arandas, Jalisco: Una comunidad campesina. En J. Durand (Com.), Migración México-Estados Unidos. Años veinte (pp-131-221). México, D.F.: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

martes, 5 de octubre de 2010

El otro, el mismo. El nuevo ciudadano.

Nadie es patria, pero todos lo somos. [1]

Esta lacónica frase del escritor argentino Jorge Luis Borges, es un reflejo de la situación mundial, en donde los otrora estoicos Estados –nacionales comienzan a desdibujarse; en un entorno permeado por una intensa migración internacional. “El otro, el mismo” parece ya no tener cabida en la construcción de la ciudadanía, ante nuevas configuraciones que entrelazan a diferentes grupos sociales, en lo que Stavans llama mestizaje.

En concreto en los Estados Unidos, actualmente el auge de la comunidad hispana es indiscutible, esta minoría, parece devenir en una fuerza cada vez más pújate y con características complejas, la cual está “hispanizando” a la sociedad estadounidense en muy diversas formas, reconfigurando el concepto de ciudadanía. ¿Pero, hasta qué grado?

En su último artículo en Foreign Affaires en español, Ilán Stavans[2], presenta el panorama actual de la comunidad hispana en EE UU; resaltando la importancia de esta minoría. La presencia hispana en este país, es la quinta concentración hispano parlante en el ámbito internacional, tiene más peso demográfico que muchos países latinoamericanos juntos; relevancia que sin duda se ve reflejada en una notoria transformación del modus vivendi estadounidense; aunque claro, con sus marcadas reticencias.

Desde distintas esferas, se puede observar la presencia hispana en EE UU, en los medios de comunicación, en el sistema escolar, en la música, en la comida, entre otros, sin eludir al relevante ámbito político, el que cada vez los latinos cobran más fuerza, por el famoso voto hispano.

Uno de los aportes más destacados de Stavans, se centra en resaltar la nueva configuración en el concepto de ciudadanía, que resulta de la interacción entre distintas culturas –sin especificar el número– a lo que denomina mestizaje; el cruzamiento de razas diferentes; las cuales en sus múltiples relaciones, dan origen a una nueva cultura, conformada con aportaciones de ambas sociedades.

Con este panorama ¿Quién es un estadounidense? ¿Quién es un latinoamericano? El impacto va en ambos sentidos, la migración internacional afecta tanto a los que están, como a los que llegan. Como se menciona en el texto; Latinoamérica se extiende más allá del río Bravo, esta línea divisoria se diluye, para aportar nuevas complejidades en el mundo latinoamericano. Y en el otro sentido ¿No llega EE UU a pisar suelo latinoamericano?

La relación se vuelve mucho más compleja cuando, la sociedad estadounidense, como sociedad dominante y la sociedad hispana, como minoría, son analizadas como grupos heterogéneos, compuestos por “microminorías”[3] que juegan diferentes roles dentro de la sociedad y defienden distintos intereses.

Notoriamente la comunidad hispana, independientemente de la división por nacionalidad; puede analizarse bajo la lupa de los diferentes estratos sociales en los que se divide, detectando que los hispanos, son un grupo social imbricado en la sociedad estadounidense de muy diversas formas.

Como reclama un popular corrido de los Tigres del Norte: “Pero que importa si soy nuevo ciudadano, sigo siendo mexicano, como el pulque y el nopal, caben dos patrias en un mismo corazón”.[4] Dentro de este contexto vale apreciar la formación de los nuevos ciudadanos.

[1] Frase de Oda escrita en 1966 (El otro, el mismo) Jorge Luis Borges. http://www.scribd.com/doc/6733537/Borges-Jorge-Luis-El-Otro-El-Mismo-Algunos-Poemas

[2] Stavans, Ilán, "El poder cultural de la minoría latina en Estados Unidos" en Foreign Affairs en español, vol. 2, núm. 3. pp. 123-132.Para leer artículo completo: https://www.yousendit.com/download/WTNKcHBFdkcrV3hjR0E9PQ

[3] Ilán Stavans, menciona este nuevo concepto remarcando la heterogeneidad que representa la cultura hispana en Estados Unidos, la cual puede presentar diversas divisiones, por supuesto una básica es por nacionalidad.

[4] Corrido de Los Tigres del Norte: Mis dos patrias. http://www.youtube.com/watch?v=UnZSpW0-V_w